En el primer año, el 58% de los estudiantes dejan o cambian de carrera

Lo revela una encuesta entre 5.000 alumnos. A la mayoría les falta información. Los expertos apuntan al secundario y a que el estudio ya no garantiza el ascenso social.

En las universidades argentinas impera la ley de los más aptos: sólo llegan al diploma los que están mejor preparados. Dentro de las aulas se cuece una especie de “darwinismo académico”, corroborado por estadísticas públicas y privadas. Según una encuesta, el 58,2% de los universitarios abandona la carrera elegida durante el primer año de la cursada. Más aún: de éstos, uno de cada tres directamente deserta de la universidad.

El sondeo lo realizó Interuniversidades.com, una red social gratuita para estudiantes y universidades, entre 5.000 jóvenes de facultades de todo el país. Mostró que la deserción no distingue entre públicas y privadas. Y aportó un dato que sirve para comenzar a entender el fenómeno: el 86% de los ingresantes a una carrera no conocen a un profesional del área , que les pueda contar cómo es la vida laboral de la profesión elegida. “En el primer año, los alumnos tienen un contacto más real con otros alumnos, la universidad y los docentes. Y se encuentran con otra realidad: no es el imaginario que ellos esperaban ”, ilustra Alexis Genuth, fundador y CEO de InterUniversidades.com. Para el ejecutivo, es imperioso que “los jóvenes accedan a más información”, y les sugiere “aprovechar al máximo el poder de las redes sociales y consultar a directores de admisión y referentes de cada carrera”.

El abanico de causas que explica el altísimo grado de deserción incluye factores sociales, económicos y pedagógicos.

Los expertos apuntan contra el secundario . “Todo arranca de la falencia del secundario, que es de lo peor de nuestra educación”, sentencia Horacio Sanguinetti, presidente de la Academia Nacional de Educación y ex rector del Nacional Buenos Aires. Y agrega: “Cuando los chicos terminan el secundario no saben ni cómo se llaman. No tienen idea de qué se trata la universidad. Y cuando llegan tropiezan con exigencias a las que no están ni remotamente acostumbrados”. Abraham Gak, profesor honorario de la UBA y ex rector del Pellegrini, coincide: “Es muy importante cómo llegan a la universidad. La salida del secundario es muy dispar, con falencias significativas tanto en escuelas públicas como privadas. No hay una real igualdad de oportunidades”.

También es cierto que graduarse hoy es muy distinto a recibirse a mediados del siglo pasado. “En mi época, el estudio era garantía de ascenso social”, recuerda Gak. “Lo de ‘mi hijo, el doctor’ era una especie de ‘mi hijo va a tener un mejor futuro que el mío’.

Ahora eso no existe: uno puede estudiar y no progresar –asegura–. Un chico no fracasa a fin de año; empieza a fracasar apenas comienza la escuela o la universidad. Hace falta un sistema que se haga cargo de esos chicos”.

Para Rafael Gagliano, docente universitario especializado en Historia de la Educación (UBA-Unipe), la ansiedad de los alumnos (el quererlo todo rápido, todo ya) influye para que abandonen la carrera en el primer año. “Los alumnos de hoy quieren respuestas rápidas y tienen muy baja tolerancia a la frustración. Esa baja tolerancia hace que asuman una frustración como el fin de su carrera . Lo cierto es que el fracaso es recuperable y se puede salir adelante”. Según Gagliano, los referentes cambiaron. Antes estaban en casa; ahora, están afuera, en el aula, en el barrio. “Los referentes de los jóvenes en esta etapa evolutiva ya no son los padres, sino los pares. Gran parte de las decisiones que toman los chicos se juega en el intercambio con los pares”, describe. Y agrega factores económicos que podrían conspirar contra el progreso normal de la carrera: “En la UBA los chicos realmente trabajan. Hay un alto porcentaje de jóvenes que ya tienen una necesidad de costear sus estudios o de ayudar a sus familias. No creo que sea un factor determinante, pero fragiliza sus trayectorias ”, describe Gagliano.

Itai Hagman, ex presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), aporta otra mirada y culpa al CBC. “Muchas veces tiene un criterio de filtro. A muchos estudiantes que no tienen una formación secundaria de alto nivel les cuesta muchísimo y quedan afuera. La UBA no tiene hoy herramientas para aquellos alumnos a los que les cuesta más, o que trabajan”, protesta. Con un dejo de resignación, Hagman añade: “Está naturalizado por parte de autoridades y alumnos que hay un porcentaje altísimo que deja. Y no hay una preocupación real por la gente que abandona”.

Fuente: Clarin

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Cursos y seminarios de la UBA

UBA

Capacitarte UBA es una iniciativa conjunta de la Federación Universitaria Argentina, el Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas UBA, y estudiantes, docentes y graduados de la Universidad de Buenos Aires. Tiene como objetivo primordial promover conocimientos y técnicas útiles para el desarrollo personal, laboral y profesional de las personas.

De esta manera, Capacitarte UBA busca acercar a la sociedad cursos de excelente nivel académico al mejor valor del mercado. Los cursos y seminarios arancelados y gratuitos tienen el fin de facilitar la inserción y desarrollo laboral y profesional de los alumnos, además de promover nuevos aprendizajes y técnicas, necesarios para adaptarse a las últimas tendencias que imperan en la actualidad.

Capacitarte cuenta además con la colaboración de la Mutual Nuevo Tiempo Universitario, mediante la cual se otorgarán becas a estudiantes universitarios que no puedan cubrir los costos de dichos cursos y seminarios por sus propios medios. Más y mejor capacitación, accesible para todos.

La guia completa la encontras en:

http://www.capacitarteuba.org/capacitarte09/

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La escuela del futuro llega con celulares y videojuegos

El objetivo es motivar para bajar la deserción. Ya hay proyectos de vanguardia que aplican estas tecnologías en el aula. Dicen que inspiran a los alumnos para escribir, participar y ser creativos.

Unos 1.400 referentes de 120 países debatieron en Doha durante tres días sobre el futuro de la educación: enseñanza y aprendizaje con la mirada puesta en el año 2030. ¿Cómo preparar a nuestros hijos para los trabajos que sobrevendrán y todavía no existen? ¿Qué herramientas ofrecerles para que manejen tecnología que aún no se inventó?

La Cumbre Mundial de Innovación para la Educación se realizó la última semana por tercer año consecutivo, organizada por la Fundación Qatar, que se creó en 1995 para impulsar el desarrollo sociocultural del país.

El objetivo primordial es bajar la deserción, que no es un problema exclusivo de los países en desarrollo. El consenso entre los especialistas es que la herramienta contra este drama debe ser la motivación, y alientan a los docentes a sacarle provecho a los intereses de los propios chicos, para que recuperen el entusiasmo.

El especialista en nativos digitales Marc Prensky dijo: “Mejor que pelear con los chicos para que no lleven a la escuela sus dispositivos electrónicos es usarlos como una ventaja para el aprendizaje”, asegura.  Por ejemplo, cree que los SMS pueden ser usados para realizar ejercicios de preguntas y respuestas o pruebas de matemática.
Anthony Salcito, vicepresidente del área de Educación de Microsoft, coincide: “Los profesores se resisten porque el modelo tradicional consiste en evaluar lo que enseñaron. Y la nueva educación es otra cosa.  No sólo crear en versión digital lo que ya existe en edición impresa.  Exige un cambio radical. ¿Por qué seguimos enseñando como hace cientos de años?”

Al mismo tiempo, esto requiere de la responsabilidad de los alumnos para aplicar estos dispositivos al aprendizaje y no a la distracción.

Algún mal pensado podría creer que tanto hincapié en la tecnología tiene que ver con que Microsoft fue uno de los tres sponsors de la Cumbre, junto con Exxon Mobile y Qatar Petroleum. Pero es relativo: hubo voces críticas y ecuánimes, que consideran que la tecnología por sí sola no va a resolver las cosas. Que se requiere de mucha capacitación. Y que esto recién está empezando.

Fuente: clarin.com

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Las TIC están ausente en la formación de maestros.

En plena era digital, los aspirantes a maestros de grado todavía aprenden con tizas, pizarrón, manuales y láminas. En algunos casos, utilizan las nuevas herramientas, pero con un fin informativo más que interactivo. Aún no se incorporó al plan de estudios el uso de netbooks en las escuelas

El uso de herramientas tecnológicas en la formación docente se encuentra en estado embrionario, a pesar de que en las escuelas públicas de todo el país es frecuente el uso de netbooks por parte de los alumnos.

Aun aquellos profesores que incorporan las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en sus propuestas mantienen un modelo basado en la transmisión de información más que en la comunicación.

Además, las materias ligadas a las TIC suelen centrarse en el desarrollo de habilidades pragmáticas, y se reducen al manejo de los programas de mayor difusión en empresas y oficinas: el Word y el Excel.

El periódico cordobés La voz del Interior publicó hoy una nota basada en los datos que surgen del trabajo “Formación docente en perspectiva. Docentes en formación y formadores de docentes frente a los desafíos de las TIC en la escuela”, realizado por las licenciadas en Ciencias de la Educación Cecilia Haideé Exeni y María Eugenia Danieli.

Para el estudio se tomó como referencia la formación inicial de los docentes de escuelas primarias estatales de la provincia de Córdoba, entre 2009 y 2011

El relevamiento arrojó datos interesantes que demuestran el atraso de los planes de formación docente respecto del uso de nuevas tecnologías informáticas: si bien los nuevos planes de estudio incorporan asignaturas vinculadas a las TIC, las netbooks de la Nación aún no han llegado a los Institutos de Formación Docente (IFD). Lo harían en los próximos días.

“Lo más preocupante es que no se han dado instancias sistemáticas y significativas de formación de los docentes formadores”, plantean las autoras, pese a las acciones por parte dela Nación y la Provincia.

En muchos casos, los profesores las utilizan sólo para ilustrar; y los estudiantes, para presentar trabajos.

“Cuando hicimos el diagnóstico, a diferencia de lo que esperábamos, los futuros docentes, jóvenes de 20 a 25 años, le daban a las tecnologías el mismo uso que sus profesores: ilustrar un tema con un power point , era lo máximo a lo que se podía aspirar”, dice Danieli.

Así, se mantienen clases tradicionales donde no se aprovecha el potencial didáctico y pedagógico de las TIC. A la vez, se utiliza Internet sólo como fuente de información documental, se proponen películas educativas en DVD o se usan programas de oficina, como el procesador de textos y las planillas de cálculo.

“De manera más informal, se comienza a extender el uso del correo electrónico y, en menor medida, la participación en redes sociales y en aulas virtuales”, plantea la investigación.

A criterio de Exeni y Danieli, los obstáculos para la innovación tecnológica, entre otros, son: la dinámica escolar, la estructura del sistema y la lógica de funcionamiento.

En los IFD relevados, muchas computadoras y tecnologías digitales son guardadas bajo llave y la posibilidad de utilizarlas en poco flexible.

“Las netbooks ‘ uno a uno’ no llegaron, sí las aulas móviles. Pero no siempre es fácil acceder. Hay escuelas donde el encargado de laboratorio no está permanentemente y, si está, hay que rogar que tenga la llave”, grafica Exeni.

“El libro, sumado a la pizarra, se presentan como las tecnologías educativas por excelencia, y tienen mayor predominio en las aulas”, plantea Danieli.

Fuente: infobae 

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Caricatura Ganadora en Congreso de Educación

Esta caricatura fue la ganadora en un congreso sobre educación y vida sostenible celebrado en Sao Paulo.

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